Bikes and wines and freedom

con el misterio espejo     serás perfume feliz para excesos a mis ríos

                me atrae
        Hago un abrazo con alas                     ahora caben entre un instante
                cuando deseo tu frágil límite
                               abre pero poco
Song of freedom
Emancipate your self
from mental slavery
noone but ourselves
can free ourminds
Estas palabras se me aparecieron en la heladera de un ser misterioso que estoy conociendo en la aventura de investigar su casa y adivinar quien es aprovechando su ausencia. Por los aromáticos azahares de la vida me tocó laburar cubriendo al hermano de una amiga. Es un puesto de alquiler de bicicletas para yanquees en la loma del chachingo. He dormido sólo 2 horas pero el hecho de que sea algo nuevo y desconocido me entusiasma lo suficiente para mantenerme despierta y el mate ayuda, también la simpatía del perro que me dio la bienvenida -Roco – un caniche callejero resultó ser. Anda muy tranquilo. Entra y sale porque he dejado todo abierto.El lugar está todo pintado de amarillo y por todos lados atraviesan rayos de sol que está fuertísimo, pero a mí me encanta estar rodeada de luz.
Esto es una mezcla perfecta entre bicicletería  y bar muy muy venido a menos.El flaco tuvo una idea buenísima en un lugar estratégico rodeado de bodegas. Hasta hay una condecoración en la pared como reconocimiento al mérito comercial. Pareciera ser que el flaco logra mantenerse con esto y por derrame le llega a dar un laburito pa’ bancarse la carrera al hermano de mi amiga. También lo usa de casa. Hace tres hora que estoy acá improvisando la atención al cliente que han sido apenas 8 y yo ni cambio tenía. En eso viene un comisario a reclamar la presencia del dueño por unos pagos que le debe y yo con mucha destreza lo hago volverse por donde vino. Llego a conocer la cocina porque “Díaz” me pidió un vaso de agua y a pesar de que instintivamente me cae mal todo lo que venga del destacamento un vaso de agua no se le niega a nadie. Lo que me sorprende es mi falta de curiosidad de apenas llegar al lugar vacío teniendo en mi poder las llaves y no se me ocurrió abrir las puertas de las habitaciones. Qué mal de mi parte. La verdad es que tampoco invita mucho a revisarlas… Roco es precioso, duerme al lado mío. Me hizo dar un susto: más temprano creí que se había escapado y putié a los 4 vientos pero me dije “sabía que me iba a pasar”…cuando me digo “nada malo puede pasar por lo tonta y sencilla que es la tarea a realizar” si efectivamente ocurre algún traspié – como perder el perro – cosa muy común y desafortunada que le suele suceder a quien le encargan cuidar una mascota de otro, internamente no me sorprende por lo ajenas que son las cosas a mi control y porque, desastrosamente, la más de las veces me mando alguna cagada..
Si no hay accidente, caca pisada, ropa perdida, artefacto roto, dignidad manchada, no es de mi autoría… nevermind, yo tengo fe que todo va a cambiar.
Ni siquiera sé cuánto me van a pagar. En este tipo de trabajos y necesidades uno suele ponerse en posición de exigencia cero. Algo de $50 me dijo mi amiga. Me creo que si me hubieran pedido hacerlo de onda igual lo hago. Este momento de soledad con el sol amarilleando, Roco durmiendo, (porque finalmente apareció), todas las puertas abiertas, hasta ventanas sin vidrios hay. Yo manejando este pequeño espacio fácil de sobrellevar, esta pequeña parcela de decisiones por tomar. Este caniche que entra y sale cuando quiere y vuelve lleno de barro, no hay ninguna señora chillona que ponga el grito en el cielo por las condiciones en las que vuelve…Entra una brisa y se escucha cómo empuja las hojas de una higuera en el patio, y de lejos un álamo bailando despacio y.. no puedo describir con una palabra el juego de luces entre los verdes de su copa a esta hora..es drogarse sin droga esta soledad… y los pájaros cantando hablan de que, a pesar de todo, afuera está puro porque sino se irían a cantar a otra parte.
No sé cuánto me van a pagar pero esta serenidad pero este ensayo de la libertad sin duda lo vale.